De la comunicación efectiva a la comunicación empática: Un enfoque para conectar desde las Emociones.
Este artículo explora la transición de la comunicación efectiva tradicional hacia un enfoque más empático y asertivo en el entorno laboral. Se destaca la importancia de considerar las emociones humanas en la comunicación, utilizando modelos como la Comunicación No Violenta (CNV) y MATEA para crear conexiones más profundas y ambientes de trabajo más saludables.

by Jorge Monroy

La necesidad de un cambio en la comunicación
En el mundo laboral actual, la "comunicación efectiva" ha sido durante mucho tiempo un término clave para garantizar que los equipos trabajen de manera coordinada y eficiente. Sin embargo, en un entorno donde el estrés, la presión y la desconexión emocional son cada vez más comunes, parece que algo falta en estos modelos tradicionales. Se ha enfocado tanto en ser efectivos, que muchas veces se olvida un elemento crucial: las emociones humanas.
Las personas no son robots que ejecutan instrucciones; son seres emocionales que necesitan ser entendidos y escuchados desde un lugar más profundo. Es aquí donde surge la necesidad de una nueva forma de comunicarnos, una que sea no solo eficaz, sino también empática y asertiva, poniendo en el centro la comprensión emocional.
Salud mental en el trabajo
Se reconoce la importancia de abordar temas como el agotamiento, la ansiedad y la frustración en el entorno laboral.
Más allá de la productividad
Se enfatiza que el éxito no solo se mide por la productividad, sino también por la calidad de las relaciones humanas y el bienestar emocional.
Modelo tradicional limitado
Se señala que el enfoque tradicional de comunicación efectiva no siempre considera los aspectos emocionales de la interacción.
Gestión de emociones
Se destaca la necesidad de gestionar las emociones para evitar conflictos y desconexión en las interacciones diarias.
¿Por qué necesitamos un cambio?
Hoy en día, se habla mucho sobre salud mental en el trabajo, sobre el riesgo de burnout, ansiedad y depresión. Nos hemos dado cuenta de que la productividad no puede ser nuestra única métrica de éxito. Mantener relaciones humanas saludables y un entorno donde las personas se sientan valoradas y emocionalmente seguras es igual de importante.
El modelo tradicional de comunicación efectiva se ha enfocado en transmitir un mensaje con claridad, asegurarse de que la otra persona entienda la información y lograr que se actúe en consecuencia. Pero este enfoque, aunque útil, no siempre considera cómo se siente la otra persona o cómo nos sentimos nosotros al comunicar. Si no gestionamos las emociones, el conflicto, el malestar y la desconexión se pueden volver más comunes en las interacciones diarias.
De la eficiencia a la empatía
¿Qué pasa si no solo comunicamos para ser entendidos, sino también para conectar con las emociones de los demás? Ahí es donde entra la Comunicación No Violenta (CNV) de Marshall Rosenberg, un enfoque que busca que entendamo no solo lo que se dice, sino cómo se siente la otra persona.
A través de la CNV, empezamos a ver la comunicación como una herramienta para identificar sentimientos, necesidades y establecer conexiones reales. Y cuando además integramos un modelo de gestión emocional como MATEA (Miedo, Afecto, Tristeza, Enojo, Alegría), se abre un nuevo horizonte: una comunicación que nos permite expresar y gestionar nuestras emociones, así como entender las de los demás.
El modelo combinado: Comunicación No Violenta y MATEA
Imagina una conversación en el trabajo. Se está abordando un tema importante, y las tensiones son altas. En lugar de enfocarte solo en lo que está mal o en cómo resolverlo rápidamente, empiezas identificando las emociones que ambos sienten: ¿Hay miedo de que las cosas no salgan bien? ¿Hay enojo porque alguien no cumplió con lo acordado?
Este nuevo modelo de comunicación te lleva a:
1
Observar sin juicio
Describir lo que sucede de manera objetiva.
2
Identificar las emociones
¿Qué sientes tú y qué puede estar sintiendo la otra persona? (Usando MATEA: miedo, afecto, tristeza, enojo o alegría).
3
Reconocer las necesidades
¿Qué necesitas tú y qué necesita la otra persona para sentirse escuchada y segura?
4
Pedir desde la empatía
Hacer una solicitud que no solo busque un resultado práctico, sino también uno emocionalmente satisfactorio.
Resultados: comunicación más humana, equipos más sólidos
Este enfoque no solo mejora la comunicación, sino que crea un espacio donde las personas pueden expresar sus sentimientos sin miedo a ser juzgadas o ignoradas. Se establece una base de confianza que, a largo plazo, fortalece las relaciones y reduce los conflictos. Equipos que se comunican desde la empatía tienden a ser más colaborativos, innovadores y, lo más importante, satisfechos y contentos en su entorno laboral.
Expresión libre de sentimientos
Las personas pueden compartir sus emociones sin temor al juicio o la indiferencia.
Relaciones fortalecidas
Se construye una base sólida de confianza que mejora las interacciones a largo plazo.
Equipos más satisfechos y productivos
La comunicación empática fomenta la colaboración, la innovación y la satisfacción en el trabajo.
Hacia una comunicación empática y asertiva
La comunicación eficaz ya no es suficiente en un mundo donde las emociones juegan un papel central en nuestras interacciones diarias. Debemos transitar hacia una comunicación empática y asertiva, que no solo considere los resultados, sino también el bienestar emocional de todos los involucrados.
En un entorno donde el agotamiento y la desconexión emocional son riesgos reales, la combinación de la Comunicación No Violenta y el modelo MATEA nos ofrece una forma más completa de entender y abordar las relaciones laborales. No solo mejorará nuestra capacidad de resolver problemas, sino que también creará ambientes más sanos y humanos, donde todos puedan prosperar.
¿Te has planteado alguna vez cómo mejorar la comunicación en tu entorno laboral?
Conoce más sobre este enfoque y cómo puede transformar tus relaciones laborales y personales.